Casa Usher

sábado, enero 23, 2010

James Ellroy, reinventando la novela negra

En este post quiero hablar de algunos de los grandes escritores que han cultivado uno de mis géneros favoritos: la novela negra.

Quiero hacer una clara diferenciación entre dos géneros que a veces se confunden: misterio y novela negra. Los dos me encantan, pero tienen diferencias importantes. En el primero, tenemos una amplia lista de nombres, por todos conocidos: Arthur Conan Doyle, Agatha Christie, Erle Stanley Gardner, Edgar Wallace, George Simenon, Patricia Cornwell, PD James, etc... No sigo porque siempre me dejaré muchos en el tintero. En este género, el misterio y la trama son lo fundamental, más que la ambientación o lo que rodea a los personajes.

Sin embargo, últimamente, la mayoría de editoriales publican todas estas novelas como “colección negra”, cada una con su denominación particular, pero siempre bajo el epíteto común de “negra”. Y ahí estriba la diferencia. Los autores nombrados antes son de misterio, y ese es un género propio, mezclado por intereses a la hora de atraer al lector.

La novela negra fue inventada por Dashiell Hammett y Raymond Chandler. Esta frase, a alguno le puede sonar demasiado contundente pero, en mi modesta opinión, es la pura realidad. Algunos pueden ser más puristas y decir que el creador fue el primero y el segundo un continuador, pero eso es una falsa impresión. Hammett fue el iniciador, pero Chandler le dio su forma definitiva. No niego para nada el mérito del autor de novelas como “El halcón maltés” o “El hombre delgado”. Él fue quien dio las pinceladas esenciales de este género. Un trama policiaca o detectivesca, unos personajes sarcásticos y un tanto desquiciados, una crítica ácida (que no farisea) a la sociedad del momento y, sobre todo, un tono gris que planea sobre todo el conjunto, y que acabó dando nombre al género.

Sin embargo, creo que la forma definitiva y su cumbre la proporcionó Chandler. Sus novelas se cuentan por éxitos. Podemos nombrar “El sueño eterno”, “Adiós, muñeca”, “La ventana alta” o “El largo adiós” entre las mejores, aunque a mi parecer todas son excepcionales. Para mí tiene dos ventajas a la hora de ponerle por encima de su competidor. La primera, es que sus historias son menos enrevesadas que las de Hammett, y eso es importante en un género que, de por sí, ya puede resultar bastante complejo. La segunda es su imborrable creación de Philip Marlowe, un sarcástico detective que luego inmortalizó Humphrey Bogart en el cine. Marlowe en sí mismo encarna la cumbre de la novela negra, con todas sus virtudes y defectos, y está bastante por encima del Sam Spade de Hammett.

La idea de este post no es extenderme demasiado en estos dos autores, sino hablar sobre otro que, en mi opinión, es el único que ha conseguido llegar al Olimpo de estos dos genios. Me refiero a James Ellroy, el creador de L. A. Confidential.

Ellroy ha supuesto el mayor aporte innovador a un género que corría un grave riesgo de estancamiento. La novela negra necesitaba un soplo de aire fresco y, sobre todo, de originalidad. No bastaba con continuar lo creado por Chandler y Hammett. No, hacía falta algo nuevo, y Ellroy lo ha traído consigo.

Este autor tiene un estilo muy personal, que no se parece a nada que haya leído hasta ahora. Directo, muy seco, obviando muchas palabras (sobre todo verbos) que para otros autores serían imprescindibles. Esta forma de escribir podría ser inaguantable para muchos, pero Ellroy la utiliza de una manera que te engancha hasta un punto en que no puedes dejar de leer. Es una sensación extraña (y tremendamente gratificante), pero la realidad es que no hay forma de cerrar el libro. Me pasó con “L. A. Confidential”, y eso que ya había visto la película, y me ha vuelto a pasar con “Jazz Blanco”. Ambas son excepcionales, novelas sin tapujos, de las que vienen de frente y te absorben por completo. Forman parte de una tetralogía, comenzada con “La dalia negra” y “El gran desierto”, y que se ha dado en llamar “El cuarteto de Los Ángeles”, ya que es en esta ciudad donde transcurre la trama. Precisamente, “La dalia negra” es mi próxima lectura, aunque tengo entendido que es la más floja de todas (la película ya lo fue). Pero estoy convencido de que no me va a decepcionar en absoluto.

El principal problema que nos encontramos los fans de Ellroy es la increíble escasez de novelas suyas editadas en la actualidad. A día de hoy, no se puede encontrar en las librerías ni “El gran desierto” ni las dos primeras de la trilogía americana, que son “America” y “Seis de los grandes”. Esperemos que Zeta Bolsillo, que parece que tiene esta exclusiva, ponga remedio a este vacío inexcusable.

Otra de las características de Ellroy es la gran cantidad de personajes reales que aparecen en sus novelas. Supongo que muchas personas que vieron L. A. Confidential pensaron que Mickey Cohen o Johnny Stompanato son personajes ficticios, pero son absolutamente reales. De hecho, el segundo de ellos tuvo un romance con Lana Turner, tal y como se narra en la novela.

En resumen, mi recomendación es que todo el mundo que sea amante de la novela negra, en su más auténtica acepción, debe leer a este autor. Hammett y Chandler crearon este género, pero se puede decir, sin temor a equivocarnos, que James Ellroy lo ha reinventado.

Etiquetas: , , , , , , ,

jueves, febrero 02, 2006

Comienzo

Bueno, en esta época tan dada a que cada uno exprese sus opiniones, yo he decidido que el tema de mi blog sea algo de lo que todos podamos disfrutar. Y una de mis mayores pasiones es la literatura. Así que mi idea es ir escribiendo en este blog lo que opino sobre libros que he leído, que estoy leyendo o que me gustaría leer, así como comentar mis preferencias y gustos. Y, por supuesto, permitir que cualquiera haga los comentarios que le parezcan bien, siempre dentro del respeto mutuo.

En este primer post, mi intención es comentar un poco mis gustos en literatura, que son muy variados. Me gusta la literatura fantástica, la de ciencia-ficción, la de misterio, pero también la clásica. Me da igual leer una novela de cualquier género, siempre que sea buena.
Perdón, quizá estoy mintiendo. Hay un género que no trago, y es el de la literatura romántica. Puede que haya novelas buenas de este tipo, pero yo no puedo ni empezarlas. Ahora, respeto que haya gente a la que le guste esa clase de novelas.

Mis autores favoritos son Frederick Forsyth, J.R.R. Tolkien, Edgar Allan Poe, Dashiell Hammett, Arthur Conan Doyle o Raymond Chandler, por nombrar algunos, pero leo muchos tipos de literatura. Creo que leer misterio o ciencia-ficción no es ningún óbice para que me encante Cervantes y, por supuesto, El Quijote. A cualquiera que no lo haya leído le digo que empiece cuanto antes. Todo el libro es fabuloso, pero la segunda parte es una auténtica genialidad.

Pues nada, sobre mí comentaros que realmente lo mío con la literatura no es nada académico. No me viene de los estudios ni nada por el estilo, porque soy ingeniero. Pero el caso es que me encanta leer. Y la lectura es la mejor compañía. Por ejemplo, ahora estoy lejos de España, concretamente en México, en un proyecto. Pero los libros son la mejor compañía para cualquier viaje, y uno bueno nunca puede faltar en la maleta.

Así que nada, desde aquí sólo desearos que nunca abandonéis la lectura. Ah, una cosa más, tal vez os pregunteis de donde viene el pseudónimo de Quinn. Bueno, lo diré en algún otro post, pero viendo la lista de mis autores favoritos, tal vez lo adivinéis.

Etiquetas: , , , , , , ,